Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito C - Capitulo X
Manuscrito C.
MANUSCRITO DIRIGIDO A LA MADRE MARIA DE GONZAGA.
CAPàTULO 10, LA PRUEBA DE LA FE 1896-1897.
Madre màa querida, me ha manifestado el deseo de que termine de cantar
con usted las misericordias del Seà±or.
Este dulce canto habàa...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito B - Capitulo IX
Querida hermana, me pides que te deje un recuerdo de mis ejercicios
espirituales, ejercicios que quizà¡s sean los àºltimos...
Puesto que nuestra Madre lo permite, me alegro mucho de ponerme a
conversar contigo que eres dos veces mi hermana; contigo, que...
Disculpas
Nota del Autor
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito A - Capitulo VIII
CAPàTULO VIII.
DESDE LA PROFESIà“N HASTA LA OFRENDA AL AMOR (1890-1895).
Antes de hablarte de esta prueba, Madre querida, deberàa haberte hablado
de los ejercicios espirituales que precedieron a mi profesià³n. Esos
ejercicios, no sà³lo no me...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuescrito A - Capitulo VII
CAPàTULO VII
PRIMEROS Aà‘OS EN EL CARMELO (1888-1890)
El lunes 9 de abril, dàa en que el Carmelo celebraba la fiesta de la
Anunciacià³n, trasladada a causa de la cuaresma, fue el dàa elegido para mi
entrada.
La vàspera, toda la familia se reunià³ en...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito A - Capitulo VI
CAPàTULO sexto.
EL VIAJE A ROMA (1887).
Tres dàas después del viaje a Bayeux, tenàa que emprender otro mucho
mà¡s largo: el viaje a la ciudad eterna...
¡Qué viaje aquél...! Sà³lo en él aprendà mà¡s que en largos aà±os de estudios,
y me hizo ver la...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito A - Capitulo V
CAPàTULO V
DESPUÉS DE LA GRACIA DE NAVIDAD
(1886-1887)
Si el cielo me colmaba de gracias, no era porque yo lo mereciese, pues era
aàºn muy imperfecta. Es cierto que tenàa un gran deseo de practicar [44vº]
la virtud, pero lo hacàa de una manera muy...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un alma - Manuscrito A - Capitulo IV
CAPàTULO CUARTO.
PRIMERA COMUNION - EN EL COLEGIO (1883-1886).
Al hablar de las visitas a las carmelitas, me viene a la memoria la primera,
que tuvo lugar poco después de la entrada de Paulina. Me olvidé de hablar
de ella mà¡s arriba, pero hay un...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un alma - Manuscrito A - Capitulo III
CAPàTULO TERCERO.
Aà‘OS DOLOROSOS 1881 - 1883.
Alumna en la Abadàa.
Tenàa yo ocho aà±os y medio cuando Leonia salià³ del internado y yo ocupé
su lugar en la Abadàa.
He oàdo decir muchas veces que el tiempo pasado en el internado es el
mejor y el...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito A - Capitulo II
CAPàTULO II
EN LOS BUISSONNETS (1877-1881)
Muerte de mamà¡
Todos los detalles de la enfermedad de nuestra querida madre siguen
todavàa vivos en mi corazà³n. Me acuerdo, sobre todo, de las àºltimas
semanas que pasà³ en la tierra.
Celina y yo vivàamos...
Santa Teresa de Lisieux - Historia de un Alma - Manuscrito A - Capitulo I
CAPàTULO I
ALENà‡ON (1873-1877)
J.M.J.T.
Jesàºs
Enero de 1895
Historia primaveral de una Florecita blanca, escrita por ella misma y dedicada a la Reverenda Madre Inés de Jesàºs.
El cà¡ntico de las Misericordias del Seà±or
A ti, Madre querida, a...
San Agustin - Confesiones - Libro XIII
Yo te invoco, Dios mào, misericordia màa, que me criaste y no olvidaste al que se olvidà³ de ti; yo te invoco sobre mi alma, a la que tຠmismo preparas a recibirte con el deseo que la inspiras.
Y ahora no abandones al que te invoca, tຠque preveniste...
San Agustin - Confesiones - Libro XII
. Muchas cosas ansàa, Seà±or, mi corazà³n en esta escasez de mi vida, provocado por las palabras de tu santa Escritura, y de ahà que sea muchas veces en su discurso copiosa la escasez de la humana inteligencia; porque mà¡s habla la investigacià³n que...
San Agustin - Confesiones - Libro XI
`No es verdad que està¡n llenos de su vetustez quienes nos dicen: `Qué hacàa Dios antes que hiciese el cielo y la tierra? Porque si estaba ocioso, dicen, y no obraba nada, `por qué no permanecià³ asà siempre y en adelante como hasta entonces habàa...
San Agustin - Confesiones - Libro X
Conà³zcate a ti, Conocedor mào, conà³zcate a ti como soy conocido. Virtud de mi alma, entra en ella y ajàºstala a ti, para que la tengas y poseas sin mancha ni ruga.
Esta es mi esperanza, por eso hablo; y en esta esperanza me gozo cuando rectamente me...
De la mano de Jesus
Cuento seleccionado por el P. Juan Maràa Gallardo
Imagen : Jesus - Maella ( Zaragoza ) - Espaà±a
San Agustin - Confesiones - Libro IX
Lleno, pues, de tal gozo, toleraba aquel lapso de tiempo hasta que terminase -no sé si eran unos veinte dàas-; y lo toleraba ya con gran dificultad, porque se habàa ido la ambicià³n que solàa llevar conmigo este pesado oficio y me habàa quedado yo...
San Agustin - Confeones - Libro VIII
¡Dios mào!, que yo te recuerde en accià³n de gracias y confiese tus misericordias sobre mà. Que mis huesos se empapen de tu amor y digan: Seà±or: `quién semejante a ti ?. Rompiste mis ataduras; sacrifàquete yo un sacrificio de alabanza. Contaré cà³mo...
San Agustin - Confesiones -Libro VII
Ya era muerta mi adolescencia mala y nefanda y entraba en la juventud, siendo cuanto mayor en edad tanto mà¡s torpe en vanidad, hasta el punto de no poder concebir una sustancia que no fuera tal cual la que se puede percibir por los ojos...
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San Agustin - Confesiones - Libro VI
. ¡Esperanza màa desde la juventud! `Dà³nde estabas para mà o a qué lugar te habàas retirado? `Acaso no eras tຠquien me habàa creado y diferenciado de los cuadràºpedos y hecho mà¡s sabio que las aves del cielo? Mas yo caminaba por tinieblas y...
San Agustin - Confesiones - Libro V
Recibe, Seà±or, el sacrificio de mis Confesiones de mano de mi lengua, que tຠformaste y moviste para que confesase tu nombre, y sana todos mis huesos y digan: Seà±or, `quién semejante a ti? Nada, en verdad, te enseà±a de lo que pasa en él quien se...
San Agustin - Confesiones - Libro IV
Asà, pues, no cesaba de consultar a aquellos impostores llamados astrà³logos, porque no usaban en sus adivinaciones casi ningàºn sacrificio ni dirigàan conjuro alguno a ningàºn espàritu, lo que también condena y rechaza, con razà³n, la piedad...
San Agustin - Confesiones - Libro III
Llegué a Cartago, y por todas partes chisporroteaba en torno mào un hervidero de amores impuros. Todavàa no amaba, pero amaba amar y con secreta indigencia me odiaba a mà mismo por verme menos indigente...
San Agustin - Confesiones - Libro II
 Quiero recordar mis pasadas fealdades y las corrupciones carnales de mi alma, no porque las ame, sino por amarte a ti, Dios mào. Por amor de tu amor hago esto (amore amoris tui facio istuc), recorriendo con la memoria, llena de amargura, aquellos mis...
San Agustin - Confesiones - Libro I
Nacià³ en Tagaste (àfrica) el aà±o 354; después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtià³, estando en Milà¡n, y el aà±o 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio. Vuelto a su patria, llevà³ una vida dedicada al ascetismo, y fue...
DEI VERBUM - Epilogo
 Asà, pues, con la lectura y el estudio de los Libros Sagrados "la palabra de Dios se difunda y resplandezca" y el tesoro de la revelacià³n, confiado a la Iglesia, llene mà¡s y mà¡s los corazones de los hombres. Como la vida de la Iglesia recibe su...
DEI VERBUM - Capitulo VI - LA SAGRADA ESCRITURA EN LA VIDA DE LA IGLESIA
 . la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Seà±or, no dejando de tomar de la mesa y de distribuir a los fieles el pan de vida, tanto de la palabra de Dios como del Cuerpo de Cristo, sobre todo en la...
DEI VERBUM - Capitulo V - EL NUEVO TESTAMENTO
 La palabra divina que es poder de Dios para la salvacià³n de todo el que cree, se presenta y manifiesta su vigor de manera especial en los escritos del Nuevo Testamento. Pues al llegar la plenitud de los tiempos el Verbo se hizo carne y habità³ entre...
DEI VERBUM - Capitulo IV - EL ANTIGUO TESTAMENTO
 Dios amantàsimo, buscando y preparando solàcitamente la salvacià³n de todo el género humano, con singular favor se eligià³ un pueblo, a quien confià³ sus promesas. Hecho, pues, el pacto con Abraham y con el pueblo de Israel por medio de Moisés, de...